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 Financiación de la innovación

¿Cómo financiar actividades de I+D+I?


Existen ayudas y programas de la administración para el fomento de actividades de investigación, desarrollo tecnológico o innovación, tanto a nivel autonómico, nacional como europeo.
La Comunidad Autónoma Andaluza ofrece diversas ayudas y subvenciones a la investigación en el marco del Plan Andaluz de Investigación de la Consejería de Educación.
En el ámbito nacional, el Ministerio de Ciencia y Tecnología oferta así mismo diversas ayudas.
Por su parte, la Unión Europea, en su especial interés por el fomento de la I+D+I, ha venido desarrollando una serie de Programas Marco de Investigación y Desarrollo Tecnológico.

¿Que tipos de ayudas públicas existen?

Atendiendo a su naturaleza, las ayudas pueden clasificarse en:

Subvenciones: Ayudas a fondo perdido, es decir, no hay que devolver el importe de la   ayuda recibida, aunque sí justificar su aplicación al proyecto.

Ayudas reembolsables: El beneficiario debe reintegrar a la entidad financiadora el importe   de la ayuda, sin intereses, transcurrido un determinado número de años desde la   finalización del proyecto.

Créditos blandos: Aquellos que se conceden a bajo tipo de interés.

Créditos participativos: Son créditos a largo plazo, en que la carga financiera depende de   los resultados y se compone de un interés fijo más una participación en los beneficios.

Subsidiación de tipos de interés: La empresa beneficiaria recibe una ayuda equivalente a   varios puntos porcentuales de un crédito solicitado a una entidad financiera para el   desarrollo del proyecto.

¿Que límites máximos se permiten en las ayudas?

Todas las ayudas públicas son compatibles entre sí, hasta un límite porcentual máximo del coste total del proyecto, según la normativa de la Comisión Europea. En cualquier caso, en cada convocatoria de ayuda se fijan los porcentajes correspondientes.

¿Existen otros tipos de ayudas?

Aparte de concursos y premios, de carácter más o menos local, el mayor incentivo a las actividades de I+D+I se articula por la vía de las desgravaciones fiscales. Se pueden considerar ayudas no finalistas, de carácter universal, y tienen la ventaja de no estar sujetas a procesos de convocatoria ni de evaluación.

¿Qué tipo de financiación privada se puede conseguir?

Aparte de la financiación bancaria tradicional, en condiciones de mercado, existen otras modalidades más adaptadas a las EBT, como los ángeles inversores y el capital riesgo.
El Instituto de Crédito Oficial (ICO) dispone de una línea de financiación en condiciones preferentes para PYMEs, para el desarrollo de proyectos de inversión en innovación tecnológica, investigación y desarrollo, en colaboración con CDTI.

¿Cómo se evalúan los proyectos?

Por regla general los proyectos se evalúan tanto por su viabilidad técnica como económica-comercial, aunque depende de cada programa. En el caso de proyectos de I+D, la evaluación científico-técnica se suele asignar a evaluadores independientes de reconocido prestigio.

¿Cuándo se reciben las ayudas?

También depende de cada programa, aunque existen dos formas básicamente:

Pagos por adelantado: un pago inicial, al principio del proyecto, y pagos intermedios a   plazos establecidos o a la cumplimentación de hitos.

Pagos contra certificación: el beneficiario debe iniciar el proyecto y efectuar las inversiones necesarias, que se justifican a plazos establecidos o por hitos. La entidad   financiadora, tras verificar la cumplimentación técnica del hito y el presupuesto ejecutado, procede al pago de las cantidades aprobadas.

¿Existe un límite máximo para recibir ayudas?

Todas las ayudas públicas son compatibles entre sí, hasta un límite máximo del 70% del coste total del proyecto, según la normativa de la Comisión Europea. O lo que es lo mismo, la aportación propia debe ser como mínimo del 30% para cualquier proyecto. Normalmente el beneficiario está obligado a declarar, en los formularios de solicitud, cualquier otra ayuda pública concedida para el mismo proyecto.